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Publicado por Red Informativa de Mujeres Argentina
COLUMNA RADIAL DE LILIANA DAUNES
NUESTRA VOZ COLECTIVA EXIGE APARICIÓN CON VIDA YA!
¿Qué puede ser más importante, que marchar por la vida y por la aparición de un militante popular, que utilizó todo el coraje que tenía guardado en algún rincón de su cuerpo torturado, para marcar al verdugo y ser parte de la querella que lo llevó a la prisión?
Los amigos del barrio pueden desaparecer, los cantores de radio pueden desaparecer, los que están en los diarios pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer.
Así cantaba Charly su canción emblemática "los dinosaurios". Y todos coreábamos pensando que se nombraba en ella a todo lo que podría desaparecer. No sabíamos que podían desaparecer a los desaparecidos. O que un desaparecido, -ex desaparecido para ser más precisa-, podría volver a desaparecer, treinta años después, en el momento en que el dinosaurio que lo desapareció, comenzaba a pagar, tardíamente, la condena.
Jorge Julio López somos todos, somos todas. O al menos, somos todos y todas las miles de personas que en estos días volvimos a gritar en las calles del país, "ahora, resulta indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables".
Somos todas y todos, los que aprendimos que el "por algo será" es el algo por el que ha sido posible tanta muerte. El "debe andar por ahí, perdido, en otro lugar", fue la manera de distraernos durante años de la denuncia que nombraba con claridad la ausencia y a sus responsables.
¿Cómo es entonces que quienes marchamos por el nunca más, tenemos que dar explicaciones todavía, treinta años después, sobre por qué salimos a la calle cuando se desaparece a un compañero? ¿Qué puede ser más importante, que marchar por la vida y por la aparición de un militante popular, que utilizó todo el coraje que tenía guardado en algún rincón de su cuerpo torturado, para marcar al verdugo y ser parte de la querella que lo llevó a la prisión?
Quienes durante años marchamos, en las plazas, en las calles, en las rondas de los jueves, aprendimos a llamar "al pan pan, al vino vino y asesino al asesino".
Cuando decimos impunidad, estamos señalando que hay torturadores y asesinos de la época de la dictadura que están formando parte todavía de las fuerzas represivas, y que hay nuevos torturadores que habitan las comisarías, las cárceles, a su amparo.
Decimos que hay responsables políticos que administran de manera tal, que permiten que esto suceda. Que también hay jueces y legisladores responsables.
Julio López está desaparecido, y esto significa que los testigos pueden desaparecer. Y que todas las carpetas de la Side utilizadas para hacerse "camas" de distintos tamaños entre los políticos, pareciera que no sirven para identificar a los responsables de la desaparición de López.
Usted preguntará por qué marchamos.
Marchamos porque fue con nuestra voz colectiva con la que se logró cada pequeño paso dado en el camino de la justicia; y también con nuestra marcha desde la memoria, con la que se logró derogar la obediencia debida, el punto final, los indultos. Marchamos porque cuando no se logró la condena jurídica, cuando no hubo justicia, se inventó el escrache. Porque los hijos nacieron políticamente en el momento necesario, para romper las maniobras urdidas desde el poder para engendrar una turbia reconciliación.
Marchamos porque fue con nuestra movilización que se abrió paso la posibilidad de que hoy Etchecolatz esté preso, y que sea el primero de muchos otros presos por crímenes de lesa humanidad, como lo señala la sentencia con la que fue condenado.
Ellos quieren la revancha. Y cuando digo ellos, me refiero a las fracciones del poder que defienden corporativamente sus privilegios, y que se pintan la cara para recordar, al presidente de turno, que no se puede hacer solo discurso con los derechos humanos. Que si se quiere justicia, tendrán que decidirse a una pelea dura, sin claudicaciones.
Doble dolor cuando comprobamos que se ensucia la búsqueda de nuestro compañero desaparecido con un nuevo "por algo será".No distraigan, no pretendan que nos enganchemos en una lógica perversa que desaparece también de la escena, a la verdadera víctima.
En cualquiera de las variantes manejadas sobre la situación de Julio López, él es la víctima. No podemos volverlo victimario, no podemos repetir la historia.
Marchamos entonces, por nuestras 30000 razones, y también por todos los desaparecidos en democracia, que son mucho más que uno. y por la seguridad de los testigos en los próximos juicios. Marchamos porque este próximo 3 de octubre, se iniciará el juicio a los procesados en la causa de la Legislatura, que pagaron con 13 meses de prisión la decisión del poder de mantener limpia buenos aires, y llena la caja chica policial. Y por los cinco mil presos en huelga de hambre en la provincia de buenos aires.
Marchamos por que haya derechos humanos para todos y todas. Porque somos militantes de la vida. De la aparición con vida de Julio, que somos todos. Por el castigo a los culpables que acerque un tiempo sin amenazas, un tiempo de nunca más.
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